Dios te va a dar una experiencia sobrenatural

Dios te va a dar una experiencia sobrenatural y necesitás más experiencias con Dios. Hay personas que nunca tuvieron experiencias con Dios porque todo lo pasan por la mente: les gustaría, ven a otra gente y quieren lo que ellos tienen, pero la mente busca explicar y entender todo y Dios, a veces, humilla tu mente para levantar tu espíritu. Tu espíritu experimentó algo que tu mente no puede explicar pero que en tu corazón ha quedado expandido y bendecido. Dios le dio una experiencia. -Dios te va a hablar a vos. Todo lo que te profeticen bienvenido, pero no te tenés que mover por la palabra que te imparten sino por lo que Dios te dice a vos. Muchos dicen: “A mí Dios nunca me habla”, y si no les habla es porque nunca abrieron su oído espiritual. Funciona así, todo lo que te dicen, es bueno, lo crees y te bendice, pero Dios te lo tiene que confirmar a vos, porque sería un Dios tonto que le habla a los demás para mí y a mí no me habla. El va a hablarte con claridad. Dios le dio a Elías la experiencia, y eso es indescriptible, pero luego le habló. Le dijo: “quiero que vayas acá, allá y allá porque yo voy a estar contigo”.

Guiar no es lo mismo que dirigir. Dirigir es, querés ir al barrio de Flores, tomá la Avda. Goyena derecho y doblas en la Avenida Nazca a la derecha. Guiar es, querés ir a Flores, tomá Goyena derecho, y doblas en Nazca a la derecha, pero esperá que voy yo con vos. Dios no te va a dirigir,
Dios te va a guiar, porque en tu futuro Dios va a estar contigo todos los días de tu vida. Una voz le dijo a Elías “te voy a matar” y otra voz dijo “vas a ungir grande gente para mí”. Una voz habló muerte y otra habló vida.

Jesús estaba en un barco y se desató una tormenta, lo despertaron y El se levantó y dijo: “Calla, enmudece”. Le habló a la tormenta porque la tormenta tiene una voz y hasta que no la calles no vas a poder oír a Dios. La enfermedad, la pobreza, la división, tiene una voz y la tenés que callar para poder oír la voz de Dios. ¿Quién negó a Jesús tres veces? Simón, no Pedro. Pedro era la nueva criatura. Todos tenemos la elección en medio de la prueba: ¿quien va a hablar si Simón, el viejo hombre, o Pedro, el nuevo hombre?. Elegí ¿quién va a escuchar, tu viejo hombre o tu nuevo hombre? ¿A quién vas a escuchar: a la voz de Jezabel o la voz del Señor? En un desierto Elías dijo “quítame la vida” y en un desierto ungió a dos reyes. En el mismo contexto que te quiso destruir tendrás tu mejor victoria.

En la misma prueba, Sansón fue caminando, apareció un león, lo mató, se fue y cuando volvió había miel. Todos los leones que te atacaron en el 2005, en el 2006 encontrarás miel, porque todo lo que te quiso destruir será cambiado en bendición. Cuando Dios te guía, camina con vos y no hay Jezabel, ni cueva, ni problema que pueda vencer a nuestro Dios porque aquel que nos ama, que murió en la cruz y venció, puso todo debajo de nuestros pies.

Satanás está vencido y Dios va a levantar una iglesia que va a salir de la cueva de la auto conmiseración, de la pobreza, de la dificultad y vamos a ungir reyes, profetas. Habrá espadas que se levantarán, los enemigos caerán en su propia trampa y Dios nos va a bendecir.

Habrá un giro de 180 grados en mi vida. Dios cambió el ministerio a Elías: de profeta pasó a ser padre espiritual porque tenía que entrenar a Eliseo.

Vas a dejar de ser un simple cristiano para ser un padre espiritual. Elías hacía grandes milagros pero fue cambiado en alguien que tenía perspectiva. Abrite al Señor, abrí tu espíritu, dejá que Dios cambie tus estructuras. Dios nos está cambiando permanentemente y eso es una señal de crecimiento, abrite. Dios te va a cambiar y hará que hagas cosas que nunca hiciste.

La gente se deprime por rigidez, ve todo blanco o negro, verdad o falso, frío o calor, no ve grises, cálido o templado; gente que fue condenada, les metieron religión y arruinaron el cerebro; hay miles que fueron lastimados por gente cerrada que cerró el corazón de otros, pero Dios va a abrir tu corazón y cuando te lo abre a vos, lo abre a otros en el área de la bendición.

Hay gente que les ha dado tantas bendiciones y no la saben ver.
Jezabel no cambió, el espíritu de muerte no se fue, pero Elías cambió porque el que gana la mente gana la batalla.

Cuando Dios gane tu mente tenés la victoria con vos. El viene a sacarte de la cueva, te dará una experiencia gloriosa si estás dispuesto. El confirmará con su voz dulce en tu espíritu para que se cumpla lo que te fue profetizado. Te dará un giro para que hagas cosas nuevas y pises donde nunca pisaste. El mismo desierto que te quiso matar, en el mismo lugar tendrás tu victoria.

Todos tus enemigos caerán. Caerán miles y diez miles pero a ti no te tocarán. Tu futuro será de gloria, Yo estaré contigo por donde quiera que vayas, te guiaré por sendas de justicia por amor a mi nombre, mi vara y mi cayado te infundirán aliento, en la casa mía morarás por siempre, pondré una mesa para que vean tus enemigos, caerán delante de ti pero vos y yo lo lograremos.

Liberaré de adentro tuyo unción para la conquista, liberaré unción profética y te daré unas experiencias conmigo que nunca conociste. Solamente sal de la cueva, libera tu corazón y adórale.

Hoy Dios te dice: “Abre tu espíritu porque hoy no vendré en el terremoto, no vendré en lo conocido, hoy hablaremos a solas como nunca jamás hablamos, sólo adórame, sólo búscame, sólo abre tu corazón, porque te usaré porque largo camino te resta”

¿Qué alimenta la fe?

Rhema, porque cuando se revela una palabra de Dios cambiás para siempre y no vas a necesitar que te digan: “vení a la iglesia”. La gente que viaja kilómetros para ir a la iglesia es porque han tenido revelación. Jesús le dijo a los legalistas: “Ignoráis las escrituras y el poder de Dios”. En el original es así: “ustedes ignoran el logos y el rhema”. O sea le dijo a los legalistas: “ustedes no tienen revelación ni leen la Biblia tampoco”. Nunca discutas de fe, porque la fe no es por discusión. Orá: “Padre te pido que te reveles, que hables a su espíritu”. Y Dios se revelará con cinco cosas que cambiarán nuestras vidas para siempre.

1. El vendrá por mí.
Dios fue a la cueva donde estaba encerrado Elías, lo buscó y lo sacó. Tal vez a la cueva te mandó la pobreza, la enfermedad, porque te has encerrado en tu caparazón, te has aislado, has levantado un muro, pero quiero decirte que Dios no dejará que mueras en la cueva, irá a buscarte, te sacará, sanará, bendecirá, y restaurará porque largo camino te resta. No importa la situación difícil por la que estás pasando, El irá a tu cueva. No importa donde quede la cueva, El sabe donde está y no mandará a un ángel, El irá personalmente te tomará, restaurará y te mandará nuevamente para que sueñes cosas grandes en Dios. Con Dios nunca se pierde, siempre se gana. Si Dios no te dice “hasta acá”, nadie te lo puede decir. El irá a la puerta de tu cueva, te sacará, te mandará a la misión y pondrá un cartelito “clausurado para siempre”, porque la cueva no es tu herencia. Tu herencia es la ciudad, es bendición, “mayor es el que está en nosotros que el está fuera de nosotros”. Tal vez a la cueva te mandó gente, o te ataste vos mismo o por un pecado, o una enfermedad pero no importa, El irá a tu cueva y te sacará, y te enviará con su presencia hacia delante.

1. Mi futuro será glorioso.
Dios restauró el futuro de Elías. Tu futuro no será de muerte, será de bendición. Dios le dijo a Elías que ungiría a dos reyes y un profeta y que entre los cuatro harían un equipo indestructible. -Quiero decirte que en el futuro te esperan reyes y profetas para acompañarte en el sueño que Dios te dio. Dios levantará gente conquistadora, con conexiones, con voz de Dios, que te acompañarán porque tu futuro no es derrota. Jezabel pudo haberte dicho cualquier cosa pero Dios te dice: “Irás de gloria en gloria y cuando llegues a tu futuro yo te estaré esperando porque todo lo que hagas te saldrá bien, estaré contigo todos los días de tu vida hasta el fin del mundo”.

Elías ungió a dos reyes. Eso significa que dentro de él estaba la unción de rey, la unción para ungir reyes, y no lo sabía.

En tu futuro van a salir cosas de tu interior que ni vos sabes que tenés, vas a ungir gente que tendrá autoridad porque dentro tuyo hay autoridad. Los reyes conquistaban, habrá una doble unción de conquista que se va a liberar. Dentro tuyo pareciera que hay un cobarde, no, hay potencial ilimitado para conquistar. Y si Elías sacó la unción de conquista sobre dos personas fue porque eso doble estaba en él. Y luego ungió a Eliseo como profeta, y hubo dos profetas. En tu futuro habrá, doble unción de conquista y doble unción profética para oír a Dios. Cuando Elías iba con el criado y le dijo que se fuera porque se iba a matar, el criado se fue; pero Dios lo ministró en la cueva y le dijo que ungiría a dos reyes y un profeta y entre los cuatro harían estragos.
Cuando el criado se te vaya es porque Eliseo viene en camino.

A todos los que te abandonaron despedilos, porque la que viene será la gente elegida por Dios para acompañarte en la próxima etapa de tu vida. Las mejores bendiciones no son para los que te abandonaron en el valle de la prueba sino para los que caminaron contigo en el tramo difícil.

Le estaba diciendo que en futuro habría “sinergia divina”. Sinergia es una ley descubierta por los científicos que uno más uno es igual a diez. O sea yo hago algo, otro hace lo mismo, pero cuando lo hacemos juntos eso se multiplica. No se puede explicar muy bien pero es una ley que está en la Biblia, y dice: “uno de nosotros puede a mil y dos a diez mil, y tres a cien mil y cuatro a un millón”. Dios le estaba diciendo a Elías que en el futuro lo pondría en sinergia divina con gente conquistadora que por cuatro iban a terminar de hacer todo lo que le pidió que hiciera.

En tu futuro habrá gente maravillosa, ungida; no será muerte, será victoria porque con Dios nunca se pierde, siempre se gana. Jesús resucitó y le dijo a los discípulos que esperaran porque vendría el Espíritu Santo, entonces se fueron al aposento alto y esperaron. En el día cincuenta vino el Espíritu Santo. ¿Por qué Jesús no les dijo cuando vendría el Espíritu Santo exactamente? Dios no te va a revelar fechas de tu futuro porque quiere generar una expectativa de gloria, quiere que digas “no sé cómo, no sé cuando, pero sé que en mi futuro alcanzaré mi sueño; no sé cuando será pero sé que será; sé que algo del cielo caerá sobre mí, algo de Dios me va a bautizar, porque mi futuro será de gloria en gloria, de poder en poder y de victoria en victoria”. En tu futuro estarás conectado con las personas más maravillosas, todos los criados (como en el relato bìblico) que estuvieron con vos pero no tenían tu espíritu -porque hay gente que puede estar con vos, hablar lo mismo, y no tener tu espíritu- se irán. El criado oraba con Elías, ministraba con él, vio los milagros que hacía, pero no había bebido de su espíritu porque no tuvo revelación sino información. Cuando Elías dejó al criado y se fue para morirse, Dios le dijo que le levantaría otro criado que no lo dejaría. Eliseo caminó doce años junto a Elías, y le decía “déjame”, pero Eliseo le decía que no se apartaría de él. Dios va a poner gente fiel cerca tuyo y te dará discernimiento para conectarte con gente poderosa de esta tierra Para el sueño que Dios te dio, ya preparó a otra gente y la cargó con bendiciones para que se encuentre con vos en un momento, en un lugar y te de las bendiciones que El les puso para vos.

Dios le dijo que le daría siete mil personas que orarían por Elías, eso es la unción del pueblo. Dios te va a dar miles de personas que te van amar y orar por vos. Le puso siete mil porque, si tenés dos amigos y uno te rechaza -en tu estadística- la mitad del mundo te odia; en cambio si tenés siete mil y uno te odia no te importará, porque cuanta más gente tenés, menos será el impacto de rechazo. Dios te va a dar pueblo que te amará, orará y respaldará en fe.

3. Mis enemigos caerán en sus redes. Todo lo que tus enemigos quieran hacer para dañarte, caerá sobre ellos, en su propia soga, porque nadie te podrá hacer frente. Todos los días de tu vida Dios estará con vos. Jezabel dijo a Elías que le cortaría la cabeza, pero Dios levantó a dos reyes y a un profeta con espada.

Por cada espada que se levante en tu contra, Dios va a levantar tres con espada de Dios, para cortar los planes que Satanás ha hecho sobre tu vida. Israel salió de Egipto, Dios les abrió el Mar Rojo, y cuando Egipto quiso hacer lo mismo se ahogaron. Cuando tus enemigos quieran hacer lo que vos estas haciendo (ese que te robó la idea en el trabajo, el que te está serruchando el piso) caerá bajo su propia trampa, porque dice la Biblia que la maldad caerá sobre aquel que la generó.

Ningún arma forjada contra ti prosperará; aquel que conspirare contra ti lo hará sin mí, dice el Señor, y delante de ti caerá. Dios levantará gente conocida y desconocida, que va a trastornar todas las maldiciones que se levantaron en tu contra y van a terminar de romper todo aquello que no quiere bendecirte. Cuando Dios está en tu vida, nunca se pierde, siempre se gana.

Habrá doble revelación. Dios nunca se mete en tu cueva, nunca va a entrar en tu llanto, en tu dolor, en tu caparazón, Dios te va a sacar de ahí, vino a buscarte porque tu herencia no es la cueva sino bendición. Cuando Dios lo fue a buscar a la cueva y Elías salió vino un terremoto, las piedras se rompieron, pero Dios no estaba en el terremoto, luego vino fuego y no estaba en el fuego. Elías conocía esas manifestaciones de Dios: -Un día se tiró sobre un chico muerto y resucitó, eso es Dios como terremoto. -Un día hizo caer fuego del cielo, conocía al Dios que manda fuego. -Conocía al Dios viento que entra a la casa de una viuda que no tiene nada para comer y espera morirse, pero Dios prospera. Y Dios no estaba en esas expresiones. Vino un “silbo apacible”, un suave murmullo, y ahí estaba Dios. -Dios te va a dar una experiencia que nunca tuviste. En el momento difícil te va a revelar algo de El que no conocías, te va a dar una experiencia en privado, a solas con vos. En ese viento ni Elías hablo, ni Dios habló.

El que gana la mente gana la batalla

Cinco promesas para situaciones difíciles 1º Reyes 19

El que gana la mente gana la batalla.

Dice el relato que Elías estuvo en una montaña donde le pidió a Dios que mandara fuego delante de miles de personas, el pueblo entero comprobó que Jehová era Dios. Jezabel, la reina, una mujer muy malvada, se enteró de lo que había hecho Elías; se enojó tanto que le mandó una persona al profeta a decirle: “Mañana a estas horas te voy a cortar la cabeza como vos lo hiciste”. Elías entró en un estado de depresión tan grande que fue donde estaba su criado, lo soltó y le dijo que se iba a matar, se metió debajo de un árbol y oró a Dios: “Me quiero matar, no sirvo para nada, dejo todo, quiero morirme”. El cansancio, el llanto, el dolor era tan grande que se quedó dormido. Mientras dormía vino un ángel, lo tocó y le dijo: “Come y duerme”. Elías se despertó, comió y volvió a dormir. El ángel lo tocó por segunda vez y le dijo: “Come y duerme”. Elías se despertó, comió, se fortaleció y camino cuarenta días; llegó a un monte donde se metió en una cueva pero Dios lo visitó allí y le dijo:”Sal Elías”, y Dios empezó a tratarlo.

Toda batalla no se gana en el campo de batalla sino primero se gana en la mente, ni se pierde en el campo de batalla sino en la mente. En tu interior es donde se determinan las más grandes victorias o los peores fracasos. Si en tu interior estás determinado a que te va a ir mal, no te quepa duda que así ocurrirá. El que gana la mente gana la batalla.

¿Cómo es que a un hombre tan poderoso como el profeta Elías le tomó una depresión tan grande que llegó a pedir a Dios en oración que lo mate?

Depresión viene cuando suceden varias cosas simultáneas.

1. Vio su futuro castrado: depresión vino a Elías porque su futuro fue castrado. El era un hombre con sueños, con proyectos y pero se le termina al enterarse que Jezabel lo va a matar. De pronto dejó de ver su futuro, ya no existía más.
Cuando una persona entra en depresión lo primero que pierde es su futuro: ve todo negro: “nada me va a poder salir bien”, “todo va a ser triste”, y los sueños que estaban un día en su corazón desaparecieron. Depresión quiere decir: Sin presión. Cuando perdés la presión, dejás tu futuro de gloria, dejás de tener un sueño, la presión se va de tu vida y viene la depresión.

2. Cuando la fe sale de Dios y se pone en la gente: esto le sucedió a Elías. Era un hombre que tenía mucha fe en Dios, pero la sacó de Dios y la puso en Jezabel que decía que lo iba a matar. Cuando sacas tu fe de Dios te vas a deprimir, porque la gente no puede hacer crecer tu fe. Y si la ponés en lo malo, tu fe se va a morir, y si tu fe se muere viene depresión. Tu fe no puede ser alimentada porque la Biblia enseña que la fe solamente viene por oír a Dios.

3. Viene para robar la paz en el mejor momento: cuando Elías parecía indestructible, que nadie podía tocarlo, cuando había hecho caer fuego del cielo, pierde la paz. Cuando parecía que todo estaba saliendo bien, que la enfermedad no podía golpear tu casa, que la vida económica no se iba a caer, de pronto, de repente, algo malo te robó la paz. La paz es tan importante porque a nivel espiritual es una cobertura para tu corazón; cuando tenés paz no importan los conflictos que tengas, tu corazón está protegido; pero cuando perdés la paz pasa un mosquito y te destruye, porque quedaste sin la cobertura. Elías entró en depresión porque perdió la paz, cedió su lugar de autoridad y el enemigo lo empezó a usar en su contra. De pronto un gran hombre de Dios se encuentra debajo de un árbol queriéndose morir. Nadie quiere morirse, lo que queremos es matar una situación que nos aqueja, la tristeza, la depresión.

Hay gente que tiene tendencia al sufrimiento, gente que ha sido entrenada en su infancia para predisponerse a lo que es dolor y sufrimiento. -Desde chiquito le decían: “te parí con dolor”, “para qué te habré hecho nacer”, “mirá las varices como las tengo”. -Gente que te dijo: “la felicidad es algo ocasional, es un golpe de suerte que a veces algunas personas tienen”. -Todo es dolor, el que ríe el viernes llorará el sábado. -¿Cómo estás? -¿Te miento o te digo la verdad?
“Acá ando, tirando para no aflojar, la vida es difícil, es una lucha. La gente te engaña, el país es un desastre”

Para la gente que tiene tendencia al sufrimiento todo es llanto. Lloran por cualquier cosa: con la novela, en las relaciones sexuales, porque no tienen relaciones, si el marido les regala una flor, si no les regala…¡Por todo lloran! Encima que se criaron con todos esos mandatos, se metieron es esas iglesias donde le dijeron: “Dios quiere que sufras, es sufrimiento la vida cristiana”, “La vida cristiana es una puerta angosta”. Mentira, angosta es al comienzo pero cuando entras es como la luz de la aurora que va en aumento. Lee la Biblia y llora, porque cree que cuanto más llanto más presencia de Dios.

Cristo se identificó con mi sufrimiento para que yo me identifique con su victoria. No me tengo que identificar con su sufrimiento, la vida cristiana es éxito, bendición y prosperidad.

Revelación es cuando Dios imprime una verdad a tu espíritu y se te hace luz, es cuando te das cuenta, cuando lees algo de la Palabra o escuchas un mensaje y decís: “¡Ah!”. Revelación es algo que estaba escondido; Dios lo muestra a tu espíritu y te impacta, corre el velo y cuando entendés te sacude y estremece. Revelación es siempre al espíritu, información es a la mente. Información es dato, te forma; revelación te transforma.

Podés leer la Biblia, ir a la iglesia toda la vida, estar lleno de información y nunca haber tenido revelación. El Nuevo Testamento fue escrito en griego y para el vocablo “palabra”, hay dos significados en griego: -Logos, que la palabra escrita, la Biblia. -Rhema, que es revelación. O sea podés leer logos y no tener revelación. Es como esa gente que dice: “Me gustó mucho el mensaje”. Eso es información. Escuchas logos pero cuando Dios te lo revela captas rhema.

Jesús le dice a Satanás: “Vete Satanás, escrito está que no solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de Dios” En el original es así: Logos está, no solo de pan vivirá el hombre sino de toda rhema que sale de Dios. O sea, en el logos está escrito que yo seré alimentado por rhema, por revelación. Pablo dice que la fe viene por el oír y el oír palabra de Dios, ahí es rhema.

Tu guión tiene que ser el de hijo de Dios.

¿Cómo puedo levantar mi estima, cómo puedo sentirme bien conmigo mismo?
De acuerdo a mi nivel de fe será mi nivel de estima
Romanos 12:3 “piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe” dice Pablo. Si tu fe crece, tu estima crece. Hay medidas de fe: poca fe, poca estima; mucha fe, mucha estima; grande fe, grande estima. Porque fe y estima van juntos. Y ¿qué es fe? Fe es una mentalidad, es una manera de pensar. Pablo dice: “La fe es por el oír y el oír la Palabra”. O sea, oigo la Palabra y tengo fe; fe no es una fuerza, no es una energía -aunque se puede manifestar así-. Es una manera de pensar. Cuando pensás como Dios tu estima crece. Porque Dios dice: “todo lo podés en Mi”; “Yo te voy a fortalecer”; la Bibliadice: caerán miles y diez miles pero a ti no te tocarán, todo lo que pises te lo daré. Esfuérzate y sé valiente, Yo estaré contigo todos los días de tu vida”.

Entonces cuando crece en vos la mentalidad divina, creces en fe y cuando tu fe crece tenés tu estima.

La gente que sufrió adversidades tiene la habilidad de comunicarse con los demás de manera empática.

La gente resistente, sabe comunicarse con los demás. Aprendé a tratar bien a los demás. Pablo estaba en el barco y le parecía que no tenían que viajar -usó sentido común-, pensó que había mucho viento y pidió que pararan hasta que pasara la tormenta, pero el timonel y los demás no le hicieron caso. Luego, en medio de la tormenta les dijo: “Yo les había dicho que teníamos que quedarnos, pero tranquilos se me apareció el ángel del Señor, y me dijo que por mi causa ustedes se van a salvar también”. Observá la delicadeza que usó Pablo, podría haber entrado a los gritos: “juicio, malvados por desobediencia”; pero Pablo sabía comunicarse.

No retar, no sermonear, no meterse en la vida de los demás.

Empatía es la habilidad de identificarse con los demás, esto lo aplica la gente no cristiana, y nosotros -que tenemos la Palabra- tendríamos que ser los primeros en comunicarnos empáticamente con la gente, saber cómo identificarnos. Eso no quiere decir ceder nuestros derechos, nuestros principios y valores; tiene que ver con sabiduría y cómo llegar al corazón del otro.

¿Cuándo hablás con alguien, lo mirás a los ojos? ¿Te mantenés distante? ¿Te ponés sarcástico ? ¿Demostrás superioridad? ¿Te hacés el indiferente? ¿Criticás o chismorreas?

Esto lo aprendí de mi profesor de sexología cuando atendía en el hospital, un día vino un paciente con depresión, lo hizo sentar y el profesor estaba enfrente de él, yo sentado al costado observaba. El paciente empezó a hablar y se iba inclinando hacia un costado y el profesor hacía lo mismo se inclinaba hacia el mismo lugar; luego el paciente se enderezaba y el profesor se enderezaba. A mí me sorprendió y pensé “los dos están locos”. Cuando terminó y el paciente se fue, el médico me dijo: “¿Te diste cuenta lo que hice? Acompasé: empecé a respirar como él, a usar sus palabras, a moverme como él lo hacía para que sintiera que lo entiendo y me identifico con su persona” .

Conectate, interesate y empatizá con la gente. La gente que tiene habilidad para conectarse con los demás es más resistente a la hora de la prueba. Tratá bien a la gente porque con ese buen trato vamos a ganar a miles de personas para Cristo.

La gente resistente aprende del éxito y del fracaso.

Fracaso no es mi destino, éxito es mi destino final.

Por eso la Biblia dice “Todo lo que haga me saldrá bien” Bien es mi destino final; si no me salió bien todavía, es porque estoy a la vuelta de la esquina, pero cuando me salga bien, esa es mi herencia, ese es mi destino final. No aceptes el fracaso como destino final, el éxito es tu destino.
-Van Gogh pintó cuadros fantásticos, pero se sintió un miserable y fracasado, un día se pegó un tiro, que salió mal y quedó reventado con el tiro atravesado y después de unos días murió. Hoy sus cuadros se venden por millones de dólares. -Edison hizo miles de intentos en los que fracasó y él estaba contento, Le preguntaban: ¿Cómo estaba contento si le había salido mal? A lo que respondía: “Es que ya sé las mil maneras en que no funciona la cosa”

Fracaso, error, significa que hay que aprender más, necesitas más sabiduría. El error, a veces, indica que Dios tiene mejores planes para nosotros. Pablo quería ir a Asia y el Espíritu Santo le dijo que no iría. Se le apareció un ángel y le dijo que a Bitinia no iba a ir, que tenía que ir a Macedonia a ayudar. Pablo se sentía frustrado porque quería ir para un lado y lo mandaron para el otro; pero llegó a Macedonia, evangelizó Europa, y porque Europa fue evangelizada luego el evangelio vino a América y porque el evangelio llegó a América vos y yo fuimos predicados; así que gracias a que Dios le dijo a Pablo: “Para allá no es” , nosotros conocimos un día a Cristo. Tranquilo, a veces el error es un cambio de dirección; Dios te va a llevar a un destino de bendición siempre.

Mantendré pensamientos positivos todo el tiempo.

Matthew Heinrich, el gran predicador, un día lo asaltaron e hizo una oración: “Padre, gracias porque nunca había sido robado antes; gracias porque aunque me robaron la cartera no me robaron la vida; gracias porque aunque me quitaron todo, no era mucho; gracias porque yo fui el asaltado y no el asaltante”.
-Había dos personas rezando. Una siempre tenía aire de estar contento y el otro -a pesar de la oración-, siempre estaba triste. Un día el que estaba triste le preguntó al otro por qué, si los dos oraban con igual fervor, siempre estaba contento y el no. Y le contestó: “Es que tu siempre rezas para pedir algo, en cambio yo sólo lo hago para agradecer todo lo que Dios me ha dado”. -Maestro, ¿cómo es que siempre se te ve tan contento y satisfecho? El maestro respondió: “Amigo mío no hay secreto alguno en esto, cada mañana cuando me despierto, me hago esta pregunta a mí mismo ¿qué escojo hoy, la alegría o la tristeza? Y siempre elijo la alegría. ¡Sé positivo! Mantené actitud positiva siempre.

La gente resistente es libre de las formas religiosas, tradiciones religiosas, costumbres religiosas, ritos religiosos y de fariseos legalistas.

Cuando sos libre de todas las estupideces, sos resistente a cualquier problema. Jesús le hizo la vida imposible a los religiosos. Smijá era un rabí ordenado, tenía muchísimos años de santidad, sabía el Antiguo Testamento de memoria, era un intérprete de las Escrituras. El que tenía la smijá era el rabí y podía decir: “Oísteis que fue dicho, más yo os digo”, o sea podía traer una interpretación. No cualquiera era Rabí. Cuando a Jesús lo juzgaron en el Sanedrín, había setenta rabí, doctores de la ley que la sabían de memoria (era como ordenar un pastor que sabe la Biblia, tiene mucha santidad, ayuna tres veces por semana, ofrenda), y entonces le hacían como un presbiterio, tomándole examen y le otorgaban autoridad dándole la smijá. El rabí que tenía la smijá, que fue ordenado por otro rabí, decía la siguiente frase: “llevad mi yugo sobre vosotros”.

El yugo quería decir la enseñanza. A Jesús nunca le impartieron la Smijá pero era rabí, y los judíos estaban locos porque El enseñaba. Había tres títulos: rab- “maestro”; rabí – “mi maestro” y raboni – “mi señor”. Jesús tenía los tres títulos y se lo había dado el pueblo por eso los judíos no lo soportaban porque no se podía nombrar rabí, raboni, sólo lo tenía que hacer alguien que tenía la smijá, pero a Jesús no le importó tener el título de la gente, porque cuando sos libre de los títulos, sos libre para resistir cualquier dificultad. Había una tradición que decía “Corban” (Mateo 23) Corban era consagrado a Dios, por ejemplo un hijo que tenía dinero, casa y su padre enfermaba, tenía que ayudar a su padre y recibirlo en su casa. Pero qué hacían, decían “No, esto es corban” Cuando alguien hacía corban las cosas no se las podía prestar a nadie porque estaban consagradas a Dios. Los fariseos decían corban a todo para no dar nada. Y Jesús les dice: “Fariseos hipócritas, todo es corban…” Jesús se rió de eso.

Había una ley que decía que si un hijo deshonraba su apellido, el apellido de su padre, su padre nunca más lo podría recibir. En Lucas 15 Jesús les cuenta la parábola del hijo pródigo, fue como una bomba para los fariseos, porque el hijo se fue, basureó el nombre de los padres, comió con los cerdos -que era animal inmundo-, malgastó el dinero…Eso era terrible para los judíos, se les revolvían los intestinos. Y el padre lo recibió con los brazos abiertos, porque: “A mí no me importan sus estúpidas tradiciones”, Dios es un padre amoroso que recibe a cualquiera”, porque cuando sos libre de las tradiciones religiosas estás fortalecido en Cristo.

En esa época, estaba prohibidísimo que un rabí hablara con una mujer y Jesús no solamente habló sino que iba a las casas -fue a la casa de María y Marta-. Cuando un rabí iba a una casa, las mujeres se tenían que esconder en la cocina y los varones salían a recibir al maestro. Jesús no sólo fue a su casa, sino que María se sentó a sus pies y El llamó a Marta para que también lo hiciera. Las mujeres no podían ser discípulas de un rabí y Jesús no solo tuvo discípulas sino que mujeres lo sostenían económicamente. Los religiosos no soportaban eso.

El centro donde se formaba el rabí era Jerusalén y en la época de Pablo, Gamaliel era uno de los rabí más poderosos ya que tuvo dos mil discípulos, entre los cuales estaba Pablo, era gente de mucho dinero. Jesús en cambio era un rabí itinerante, y eso no existía.
Jesús no se ató a una santa ciudad para ser rabí. Para ser discípulo había que tener dinero, guardar la ley; y Jesús eligió a: -Mateo que era el ladrón número uno; era cobrador de impuestos y robaba. -Pedro, por tres años anduvo con la espada, porque cuando lo apresaron a Jesús en Getsemaní, sacó la espada y le cortó la oreja a uno pero Jesús le dijo: “Guarda tu espada”. (¿Te imaginás a Jesús caminando y Pedro con la espada detrás, y Mateo?)

-Simón, el zelote. Los zelotes eran los guerrilleros de la época, decían: “el que da espada, a espada muere” Eran como tirabombas. Imaginate la escena, Jesús caminando y atrás Simón, el zelote, Pedro con la espada, Juan -hijo del trueno- de mal carácter… ¡Era una mafia! Y detrás las mujeres que sostenían económicamente. Por eso los judíos lo odiaban.
-Jesús fue un día a comer a la casa de Zaqueo, que era un mafioso como del cartel de Medellín. Y Jesús dijo: “Yo no vine para los sanos; ustedes quédense jugando a la iglesia en Jerusalén, yo voy a caminar, a recorrer las ciudades de un lado para el otro”. A Jesús lo trataron de comilón, borracho, brujo, Belzebú, príncipe de las moscas, ¡al Hijo de Dios le dijeron satánico! Entonces no te quejes cuando te ataquen.

Decápolis, nadie iba a Gadara por eso el gadareno tenía seis mil demonios, vivía entre los cerdos que era el único negocio de ese lugar; eran diez ciudades donde la gente iba a tener sexo, era como ir a Palermo en Buenos Aires, a la zona roja. Nunca iba un rabí ahí, pero Jesús fue, por eso los demonios vinieron y le dijeron “¿Qué haces acá, éste es nuestro territorio?” El gadareno quiso seguir a Jesús, pero le dijo que se quedara a predicarles a todos los que vivían en ese lugar.
Los fariseos discutían pavadas: -si una vasija está sucia y le tira un chorro de agua, ¿el agua limpia la vasija o la vasija ensucia el agua? -el sábado no se podía trabajar, y escribir dos letras juntas era trabajar porque formaba una palabra, pero si pongo una letra en la pared y otra en el piso se puede… -si camino con un palo en la mano y lo apoyo en el piso no se puede porque si toca la tierra estoy labrándola, pero si no toca la tierra se puede… ¡Discutían estuideces! Y la gente recibía los mandamientos escritos por ellos.

Jesús era libre de la gente, de los ritos, de todo. ¡Sé libre!
La gente resistente tiene sentido del humor.

Salió un libro del médico de Benny Hinn titulado: “Emociones que matan”, y dice que a una mujer que tenía fibromalgia, fatiga crónica, alta presión y artritis le recetó como tarea reír diez veces por día; y dice que la mujer se fue sanando. Le recetó la lectura de Proverbios 17:22 “El corazón alegre constituye un buen remedio”

La risa energiza el sistema inmunológico y reduce las hormonas del estrés. Se ha comprobado que dieciséis hombres que vieron un video cómico, les bajó la adrenalina un setenta por ciento, y la endorfina le subió el veintisiete por ciento. El Dr Berg dice que el humor aumenta la inmunoglobulina “A” que es contra las afecciones respiratorias, sube el interferón gamma que es la primera línea de defensa contra los virus del sistema inmunológico, aumenta las células contra las bacterias dañinas. El Dr. Williams Free por treinta años estudió la risa y dice que ésta ventila los pulmones y los músculos quedan relajados igual que el ejercicio aeróbico. Descubrió que con la risa funcionan los dos hemisferios del cerebro: el intelectual para pensar, y el artístico de relajación. O sea cuando te cuentan un chiste primero lo escuchas y lo pensas con el primer hemisferio y después te reís y usas el segundo hemisferio. Así usas todo el cerebro.

El Señor me dijo: “A mi casa también se viene a reir”. Y para llegar a la risa primero tenés que usar la sonrisa. Se descubrió que la postura corporal influye sobre las emociones y sobre el cuerpo, entonces si ponés cara de enojado, aunque no lo estés, influye en tus emociones y cuerpo. Si te sonreís, no te estás riendo de verdad, pero el cuerpo lo toma como que reís; entonces, aunque no tengas ganas, mandale un mensaje a tu cuerpo para sanarte, sonreí.

El salmo 126 dice: “Cuando el Señor nos saca de cautividad seremos como los que sueñan”. Si no soñás sos un cristiano cautivo. “pondrá alabanza en nuestra boca y risa en nuestro corazón, y dirán de las naciones: grandes cosas a hecho Dios con esta gente; sembramos con lágrimas y cosecharemos entre risas”. Dios va a restaurar el gozo, y en mitad de una tormenta Su voz me acompañará. Pablo estaba en la tormenta pero Dios mandó su ángel. En medio de la adversidad Dios mandará su ángel para decirte lo próximo que hará, no tengas miedo, la gente estará desorientada, pero vos siempre sabrás lo que sucederá porque Dios no te dejará morir en la tormenta. Por mi causa muchos serán salvados. Pablo dijo: hace catorce días que estamos dando vueltas pero se me apareció el ángel del Dios que yo sirvo y respeto, Uds. no entienden nada, pero no importa. Lo importante no es que te crean sino que vos creas lo que Dios te dijo. Moisés le dijo: “Señor ¿cómo iré a faraón no me escuchará?” y Dios le dijo: “No importa que no te escuche, lo importante es que vos me escuches a mi” Cuando vas en la tormenta no importa la fe de los demás, importa tu fe. Pablo dijo: “Ni un cabello se les va a caer por mi porque yo estoy bendecido y mi bendición alcanzará a los 276 de este barco”. En tí serán benditas todas las familias de la tierra. En tí será bendito tu trabajo, por tí será bendita tu familia, por tí la gente puede gobernar el barco en lo natural, pero a nivel espiritual el que gobernás sos vos. Vos gobernás las dificultades a nivel espiritual. El ángel le dijo: “Pablo, tranquilo no se va a morir nadie porque le tenés que predicar al emperador”. Hay gente que está esperando que le hables de Cristo y estás vivo por esa gente que está necesitando de Jesús. En el mundo espiritual tiene tu nombre y en la estación de la vida está tu nombre. Dios está esperando que te detengas y que le hables del Señor. Pablo tenía un propósito en la vida. El propósito es lo que te va a mantener vivo durante la tormenta, hay gente que todavía no se le cumplió el sueño, hay una ciudad que la está esperando. Seré un impartidor de atmósfera. Estaba la atmósfera caldeada pero Pablo se puso de pie y les dijo: “Animo”. ¿Sabés lo que es decir ánimo en medio de catorce días de no ver el sol, en medio del mar? Imaginate catorce días oscuros, sin ver nada, el barco moviéndose de una lado para el otro, sin comer, la gente gritando, algunos que se querían escapar, la gente decía nos morimos y Pablo hablando con el ángel y el ángel le dice Tranquilo, dale ánimo a la gente”.

Pablo se para y les dice “tranquilos, ánimo, no se va a morir nadie. Tenés que ser un impartidor de atmósfera, un decretador de ambientes, no dejes que el ambiente negativo en medio de la tormenta, te contamine. Vos determinás la atmósfera que querés que exista. En medio de tu tormenta no morirás, no caerá ni un pelo de tu cabeza, Yo, dice Jehová, estoy en control, largo camino te resta y hay gente que te está esperando. Dice que el barco llegó a tierra y había un hombre importante que tenía su padre enfermo y Pablo lo fue a ver, le impuso las manos se sanó. Estuvo meses en esa isla y por Pablo se convirtieron todos. Porque cuando tenés claro tu sueño y tu propósito no hay tormenta que te pueda detener.

Levantá tu estima. Desatá tu espíritu de gozo, sé libre de las tradiciones, cambiá los errores en bendiciones y no te detengas por nada, Dios está contigo.

Resistencia Espiritual

Existe un sufrimiento real, cuando hay un accidente, cuando hay una pérdida grande, una muerte. Se sufre y uno no puede explicar el por qué, porque no hay explicación, el dolor duele y nadie como el que sufre ese dolor sabe cuán grande es. Pero a veces sufrimos inútilmente porque nos enganchamos con la gente, cuando estamos todo el día pensando en lo que nos pasó, son motivos por los cuales sufrimos sin sentido. La ciencia, especialmente en psicología, hoy se habla de resiliencia: que es la capacidad de hacer frente a los problemas.

Se comenzó a investigar por qué hay gente que le pasa de todo y parecería que los problemas, en vez de hundirlos, los fortalece. ¿Qué características tienen las personas que pasan por situaciones adversas, las superan y transforman positivamente?

Resiliencia es la capacidad de hacer las cosas bien a pesar de las condiciones adversas, es salir fortalecido de la prueba, es resistir a la presión, a los obstáculos, es estar preparado para momentos difíciles.

Investigaron a un niño que cuando tenía cinco años vio ahogarse a su hermanito y el impacto emocional fue tan grande que le provocó un glaucoma, como la mamá no tenía dinero, el nene se quedó ciego. Además era afro-americano en los Estados Unidos, lo metieron en un hospital, en un colegio de ciegos, de tal manera que tampoco podía acceder a todos los beneficios; pero su madre siempre le decía: “Tu único problema es que estás ciego pero del cerebro andás bien”.
Ese chiquito creció y llegó a ser un músico famoso a nivel mundial, llamado Ray Charles. En un reportaje dijo: “Mi mamá siempre me decía que yo era ciego pero mi cerebro andaba bien y eso me mantuvo para sobreponerme de la crisis que tuve”. Los investigadores que estudian la resiliencia dicen que, esta capacidad de resistir, es una mentalidad.

No es una personalidad, no es que la gente tiene la personalidad para enfrentar las pruebas, sino una manera de pensar; la personalidad es difícil de cambiarla pero la manera de pensar no. Yo me preguntaba cómo fue la resiliencia del apóstol Pablo, un hombre que pasó tantas cosas. ¿Qué características espirituales tenía? ¿Qué mentalidad divina tenía Pablo para pasar un naufragio, para que lo persigan, para que lo condenen, para que lo metan en la cárcel? A Pablo le hicieron de todo, lo apresaron, lo apedrearon, sufrió latigazos y parecía que los obstáculos, en vez de matarlo, lo fortalecían.

Cinco características para tener una mentalidad resistente:

Una mentalidad resistente nace de una estima de hierro.

Tenés que tener una estima de hierro, seguridad, autoafirmación, auto bendición permanente. Saber quién sos en Cristo: nunca te rebajes, nunca te descalifiques, nunca te auto maldigas, nunca te auto maltrates; bendecite, felicitate para que cuando vengan las tormentas en tu barco te encuentren con la estima inquebrantable. Durante años las iglesias en lugar de levantarte la estima te la destruían: “sos una basura”, “morite”, “no servís para nada”,”andate al infierno”.

Hoy estamos levantando la estima: somos hijos del Rey, somos un pueblo especial, Dios nos tiene en la palma de su mano, estamos marcados con el Espíritu Santo, todo lo que hagamos nos saldrá bien;, todo lo puedo en Cristo que me fortalece y todo lo que le pidamos al Padre en el nombre de Jesús creyendo lo recibiremos.

Tenemos que sacarnos todos los guiones que nos metieron. Hay gente que le metieron el guión de la oveja negra: “sos un estúpido”, “sos un drogadicto”, “sos el enfermo”. Y roban, se drogan y viven el rol de oveja negra y se tiene que morir porque se lo dijeron. Recuerdo de una chica que atendí hace muchos años atrás, que se drogaba, se prostituía, tenía sexo con cualquiera, robaba.

Ella recibió a Cristo y empecé a atenderla, a ministrarla, entonces empezó a dejar la droga, dejó de prostituírse, empezó a crecer, a fortalecerse. Un día llamé a la familia y me acuerdo que se sentaron el papá, la mamá y las tres hijas frente a la chica que yo atendía. Esperaron que ella se sentara y después ellos se sentaron enfrentados, no al lado -porque los padres tenían que haberse sentado al lado de la hija, estar contentos que ella estaba dejando todo- . El padre le dijo: “Ah, así que ahora estás bien? Dejaste la droga? Ahora venís a esta iglesia? Mirá: -y saca una carta- ¿ves esta carta que me escribiste? -yo la había leído, era una carta en la que le pedía perdón a su padre y le decía que era una nueva persona- El padre sacó la carta y le dijo: “Esto es lo que sos para mí, y esto hago con tu carta”, y la rompió. La chica entró en una crisis tan fuerte, impresionante, que volvió a drogarse, a la prostitución y la perdí de vista. Con esto te quiero decir que hay gente que siempre insistirá para que vuelvas a tu guión de oveja negra, de manzana podrida; hay gente que no te quiere ver con buena estima, pero tenés que romper ese rótulo. Tal vez te pusieron el guión de la nena perfecta, la nenita diez, la nena linda “todo lo hago lindo, todo lo hago perfecto, si me equivoco me siento mal”. Y eso se tiene que morir. Tal vez te metieron el guión del invisible: calladito, no existo, pido permiso, no opino, así como vine me voy.

Es el suplicante. O el payasito: el que vive contando chistes, nunca puede hablar serio. O el fuerte: es el hijo que cuando se muere el padre lo entierra, cuando se muere la madre la entierra, entierra a la suegra; cuida a los hermanos, tiene que ser el fuerte, el que dice: “todos me abandonaron; al final yo me tengo que hacer cargo de todo…” Porque te metieron un guión. Eso se tiene que morir.

Ceñirse para recibir bendición

Servir con excelencia implica esfuerzo y dedicación. Aprende a ser un siervo útil y obediente que haga más de lo que se le pide.

Cultura de servicio

Todos hemos escuchado la frase: “El cliente siempre tiene la razón”. El significado real es “el cliente merece la atención”. En una empresa siempre buscamos atender bien a nuestros “clientes externos”. Los médicos atienden bien a sus pacientes, en los hoteles se consciente a los huéspedes, los bancos se esmeran con sus cuentahabientes. Esta cultura de servicio es excelente y debe ampliarse a quienes, en las ciencias de la administración, se les llama “clientes internos”. Los Gerentes, administradores y todo el personal deben verse como clientes bien tratados. Por ejemplo, un famoso médico llamado “Patch” Adams revolucionó la atención a los pacientes. Los trataba con calidez, por nombre propio, no por número de cama. Dejó de lado la distancia profesional y logró mejorar la salud de las personas. Debemos aplicar la cultura de servicio con quienes nos rodean.

Útil y obediente

En Lucas 17:7-10 leemos: ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

Este pasaje de la Biblia es fuerte porque cuestiona nuestra eficiencia como trabajadores y nos ofrece una nueva perspectiva del servicio. Imagina tu trabajo, piensa por un momento cómo te comportas. ¿Esperas siempre recibir las gracias por lo que haces? Cuídate de no ser una persona frustrada por no recibir reconocimiento. Al contrario, agradece siempre lo que recibes, aún cuando nadie te agradezca lo que haces.

El salario que recibes es la justa retribución por tu trabajo. Evita ser el conflicto y el problema. Donde estés debes ser bendición, más que bendecido.

El Señor dice que es inútil aquel que hace solamente lo que se le ordena. Es duro, pero así está escrito. No lo dice el ministro de trabajo, ni tu jefe, lo dice Jesucristo, el Señor de Señores. Por lo visto, el Código de Trabajo bíblico es más exigente que cualquier otro del mundo. Si haces solamente lo que te piden eres inútil. Según la Palabra, serás útil cuando hagas más de lo que esperan de ti.

La Biblia habla de 6 días laborales de 12 horas cada uno. Así que no te quejes por las 40 horas que trabajas, porque son menos que las 72 indicadas en la Palabra. Si te contratan, no preguntes por los días libres o los horarios, al contrario, evidencia cada vez que puedas tu disposición a dar más de lo que te piden.

Jesús también nos habla de obediencia. Saúl fue quitado del trono por desobediente. Al darse cuenta de su error intentó ofrendar, pero Dios le dijo que la obediencia era mejor que cualquier ofrenda. Entonces el Señor encontró a David, varón conforme el deseo de su corazón, no porque le cantaría con júbilo y alegría, sino porque haría todo lo que Él le mandara.

Todos quieren hacer lo que “les nace” y no lo que se les ordena, entonces los jefes acceden pero toman nota de esa resistencia a la autoridad. Si quieres avanzar en tu trabajo, haz puntualmente lo que te piden. Puedes mejorarlo pero nunca lo cambies según tu gusto o parecer. Aprende a ser obediente. Esto no significa que no puedas aportar tus opiniones. Por el contrario, significa que debes esforzarte y cumplir con excelencia lo que te piden. Piensa que para un ascenso escogerán a alguien en quien puedan confiar. La obediencia te convierte en persona de bendición.

Jesús enseñó obediencia a sus discípulos. Los preparó para que fueran obedientes aún cuando ya no pudieran verlo. Solamente así, recibieron al Espíritu Santo que no veían. Enseña obediencia a tus hijos, porque aún cuando ya no estés, serán capaces de recordar y poner en práctica todos los valores que les compartiste.

Recuerda que útil es quien ofrece más de lo que le piden y obediente es quien tiene la capacidad de hacer lo que le ordenan. Jesús busca personas útiles y obedientes.

Respetuoso y servicial

Había una época cuando honrábamos a nuestros mayores y líderes. Antes era bien visto llevarle un regalo a la maestra de la escuela. Los alumnos le compartían algo de su comida, una manzana, mandarina o lo que fuera, pero se tenía ese detalle amable. Ahora a quien lo haga se le critica como interesado y manipulador. También era común que los alumnos respetuosamente se pusieran de pie y saludaran cuando alguien entraba al salón de clases. Ahora ni siquiera se voltean a ver hacia la puerta.

Las tareas del siervo que la Biblia nos presenta eran labrar y pastorear, sin embargo se le pedían otras obligaciones a las que no debía negarse. Nadie quiere hacer más de lo que le corresponde. Probablemente esta falta de compromiso es lo que nos ha llevado a la actual crisis económica y de valores.

En estos tiempos es difícil encontrar una secretaria atenta y detallista. Gracias a Dios yo tengo una asistente eficiente que todavía me pregunta si puede retirarse, aún cuando ya ha pasado su hora de salida. También puedo pedirle que me prepare un café aunque no esté anotado en el contrato de trabajo como una de sus obligaciones. Esta debe ser la actitud correcta. Demuestra ser una persona servicial que no mide su esfuerzo.

Para servir y atender hay que establecer prioridades. Cuando en las Cruzadas no se abren las puertas en el momento indicado, me molesto y reacciono como chichicúa bautizada en jugo de limón. Es importante atender y servir a las personas, sobre todo cumplir con lo que se ofrece. Además es indispensable atender a quienes te dan trabajo. Primero atiende a tu familia y luego a tus amigos. Antes de tus compañeros de trabajo están tus jefes. Regresemos a la cultura de respeto a los mayores y a los líderes.

CUANDO LA FALTA DE FE NOS HACE HUNDIR

Entonces Pedro le respondió: Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua. Ven, dijo Jesús. Pedro entonces bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús. Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó: ¡Sálvame, Señor! Al momento, Jesús lo tomó de la mano y le dijo: ¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste? En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca se pusieron de rodillas delante de Jesús, y le dijeron: ¡En verdad tú eres el Hijo de Dios!. MATEO 14:28-33

Muchas veces en nuestras vidas nos sentimos seguros en nuestro caminar y pensamos que nada va a provocar que nos caigamos o que nada nos va a derribar, pero en el menor de los problemas nos pasa como a Pedro, quien comenzó a caminar sobre las aguas de forma segura, pero cuando sintió temor comenzó a hundirse. Y entonces en ese momento nuestras fuerzas se van, nos hundimos en los problemas más y más, las respuestas no llegan a nuestra mente y nos sentimos atribulados, nuestros pensamientos se cierran y en vez de encontrar solución, dudamos de la fidelidad de Jesús, entonces él te dice toma mi mano, que poca FE tienes.

FE es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Si decimos que Fe es la certeza de lo que se espera, quiere decir que Dios ante tus problemas siempre te dará una solución, hay que saber esperar, si decimos que es la convicción de lo que no se ve, quiere decir que Dios trabaja en lo sobrenatural, en lo que nuestros ojos no pueden ver.

En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento. Así es Dios cuando él se embarca en la barca de tus problemas, la tempestad se calma, todo vuelve con tranquilidad.

No sé cual sea ahora tu tormenta, o el desierto por el cual estés atravesando, solo te puedo decir que dejes que Jesús tome tu mano, suba a tu barca y calme tus problemas, pero hazlo con Fe y convicción.

DIGNO DEL REINO DE DIOS

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado y mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. Lucas 9:62

Hoy me llamó mucho esto de mirar hacia atrás, cuanto perdemos en nuestras vidas, cuando volvemos a mirar atrás, Jesús dice que poniendo su mano en el arado, cuando habla de poner la mano en el arado nos está diciendo, que hemos decidido poner nuestra vida en el trabajo del Evangelio.

Muchas veces tomamos la decisión de trabajar para Cristo, nos entusiasmamos con conquistar almas para la Gloria de Dios, pero que pasa cuando volvemos atrás, que pasa cuando ese entusiasmo se termina, que pasa cuando ese deseo de trabajo ya no existe más, cuando anteponemos otras cosas que no son aquellas puestas en la decisión que tomamos. Dijo Jesús no somos dignos del Reino de Dios, eso quiere decir que comenzamos a perder la dirección, comenzamos a perder el sentido, comenzamos a olvidar al que algún día vino a rescatarnos, quien vino y tocó a nuestra puerta y decidimos abrirle para que more con nosotros, pero después lo botamos, olvidamos que él es el invitado especial, y dejamos de ser DIGNOS DEL REINO DE DIOS.

Y que es EL REINO DE DIOS, Es el centro mismo de la predicación y del mensaje de Jesús. Decir que Dios va a reinar es lo mismo que decir que se va a imponer el designio de Dios, la voluntad de Dios, lo que Dios efectivamente quiere.

Jesús cuando nos enseño la oración del Padre Nuestro dijo: Venga a nosotros tu Reino, y nosotros somos herederos de ese Reino de Dios, cuando nos arrepentimos de nuestros pecados, cuando aceptamos a JesusCristo como nuestro Salvador personal.

Es por eso hermanos que cuando tomamos la fiel decisión de hacer a Cristo como nuestro Salvador debemos saber que nos hemos hechos herederos del Reino de Dios, pero que hay condiciones, y una de ellas es no mirar atrás, no ver mas la vida de pecado, no dejar el trabajo por dar a conocer el Evangelio, porque nos puede pasar como la esposa de Lot, miró hacia atrás y quedo convertida en estatua de sal, nosotros en cambios ya no seremos DIGNOS DEL REINO DE DIOS.

Mi invitación para hoy es que si tu ya decidiste que Cristo sea tu Señor, comienza a trabajar en lo que él te ha pedido que realices, no lo postergues no vaya a ser que llegue el tiempo y por mirar atrás no compartas ese banquete celestial de ser DIGNOS DEL REINO DE DIOS