La fe viene del cielo

La fe viene del cielo, no es una sustancia que producimos nosotros, la fe viene cien por ciento del cielo, nosotros podemos provocar fe, pero no podemos producirla, ésta viene de parte de Dios y es de Dios, sin embargo, ella no funciona si no tiene amor, por esa razón el amor es mayor que la fe.

También vemos que es mayor que la esperanza:

Es, pues, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1)

Cuando hablamos de lo que se espera estamos hablando de esperanza, y dice la palabra que la fe es la certeza, la seguridad de lo que no se ve, o sea, la seguridad y la certeza de lo que yo estoy esperando, quiere decir, que la fe no puede caminar si no hay esperanza, porque la esperanza es la meta, es lo que tu quieres, es la visión que tu tienes, es el objetivo. Cuando tú tienes un objetivo y sabes hacia donde vas, y sabes lo que quieres, esa es tu esperanza y la esperanza es la antesala de la fe, no puedes tener fe si no tienes esperanza.

Te das cuenta como va la cadena? No puedes tener fe, si no tienes amor y no puedes tener esperanza, si el amor no está allí, porque la esperanza la necesita la fe, la fe necesita la esperanza. No puedes decir yo tengo fe pero no sabes lo que quieres, tienes que saber que es lo que quieres y hacia donde vas, tienes que tener una meta clara, y si no estás esperando nada entonces no puedes tener fe.

Hay gente que procura tener fe y esperanza, pero si no tiene amor no va a llegar a ningún sitio, no llega a ningún lugar.

No hay beneficios en lo que hacemos sino está motivado por el amor de Dios: No importa lo que hagamos, si no está motivado por el amor de Dios, no vamos a tener los resultados y los beneficios que Dios tiene y quiere para nosotros.

1 Corintios 13:1-2 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda la ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

Entonces no hay beneficios si nosotros hacemos lo que hacemos sin la motivación del amor de Dios, todo lo que nosotros hagamos debe estar motivado por el amor de Dios, sea una ministración, sea dar una profecía, sea traer una palabra de ciencia, sea darle a los pobres, sea inclusive tener fe para mover los montes y montañas, si no tengo amor, no hay beneficios, si el amor de Dios no está en mi no voy a tener resultados.

Quiero mencionarte algunos textos que hablan del amor infinito del Señor, el amor de Dios:

1 Juan 3:16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

1 Juan 4:9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por el. En esto consiste el amor: no en que nosotros le hayamos amado a Dios, sino que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

En esto consiste el amor de Dios, en que él se dio por nosotros, cuando hablamos del amor de Dios no es que nosotros amemos a Dios, es que Dios nos amó a nosotros y él puso de su amor en nosotros.

1 Juan 4:16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

Es un amor que podemos conocer y creer, para permanecer en Dios es necesario tener este amor, y para que Dios permanezca en nosotros es necesario tener este amor, el amor Ágape.

1 Juan 4: 18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

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